domingo, 26 de julio de 2015

CONFÍA EN EL SEÑOR

CONFIA EN EL SEÑOR

COMERÁN Y SOBRARÁN



Un canto a la confianza en el Señor, a no fiarnos solo de nuestras fuerzas, a fiarse de Dios contra todo pronóstico, ¡Qué fácil es confiar en Dios cuando todo está en orden y tranquilidad! Pero todos sabemos que las cosas no siempre nos van bien, nos cuesta creer que en el Señor cuando lo que nos ocurre no nos gusta o no tenemos seguridad.
El Señor dice a Eliseo, que de comer cuando apenas hay, este duda pero al final confía, la duda, la confianza y la fe van unidas de la mano. ¿Cómo dar de comer a cien hombres con veinte panes? Obedecer lo ilógico es la verdadera fe, fiarse y confiar en el Señor.
La fe debe ir unida a las obras de fe y a la actitud caritativa cristiana de la que nos habla san Pablo en su carta a los Efesios, reafirmar y encontrar la vocación a la que hemos sido llamados todos, la vocación que es el amor y la caridad que se desprende de los buenos comportamientos que debemos ir buscando en nuestra vida; humildad, sencillez, perseverancia, confianza. Para ello tenemos que unirnos en la paz, para así sabernos perdonar, porque siempre habrá motivos para el rencor, el odio o la disputa, invocar al Espíritu Santo para que nos de la Paz verdadera, aquella que no brota muchas veces del corazón del hombre. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre, ese es el canto vivo a la unidad que nos lleva a ser verdaderamente cristianos de corazón.
Al Señor le seguían, unos por curiosidad, otros porque eran enfermos, otros porque veían algo especial, era una gran muchedumbre, y cuando les dio lastima, dijo; “dadles de comer”, de nuevo la misma incertidumbre ¿cómo?, había un muchacho con cinco panes y dos peces, hubo para todos y además sobró, es el milagro de la fe que multiplica y que se reparte. Invoquemos a la confianza, a la fe y al poder de Dios.

Javier Abad Chismol

sábado, 18 de julio de 2015

REUNIRÉ A TODAS MIS OVEJAS


EL SEÑOR ES MI PASTOR NADA ME FALTA



Os reuniré de entre las naciones, os convocare a todos y os daré un solo Pastor para que apaciente a las ovejas.
Los profetas anuncian la Venida del Señor, del único Pastor que apacentará a todas las ovejas, a todas las que están dispersas por el pecado y por la corrupción, por eso afirmamos que aquel que hace el mal lo hace porque está desorientado o porque está perdido, porque anda como oveja sin pastor.
Cristo une a la humanidad entera y la pone en camino, ahora tiene sentido la misión de todos los hombres, una misión que debe estar guiada por la verdad para que así alcancemos la salvación, Él ha unido a todos los pueblos por medio de la cruz y destruyendo la enemistad, unidos así en un solo Espíritu y un solo Bautismo.
La muerte de Jesús es lo que nos permite acercarnos a Dios, era la víctima necesaria para poder llegar hasta al Padre y salir de esta manera de las tinieblas del error y del pecado.
Jesús nos invita a que nos reunamos alrededor de Él, que le escuchemos, que atendamos a la Misión y que nos pongamos en camino, empezando por nosotros mismos y llevando la Buena Noticia a todos, la Buena Noticia de que hay salvación y que ya no estamos perdidos, porque Jesús es el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas, Él conoce a cada una, y nosotros reconocemos su voz.
No podemos quedar dispersados, por eso la fe se vive en la unidad de la Iglesia con el vínculo de la paz y del amor.


Javier Abad Chismol

sábado, 11 de julio de 2015

EL PROFETA AMÓS

VE Y PROFETIZA A MI PUEBLO


La Palabra de Dios nos interpela a cada uno de nosotros, a ponernos en camino, a llevar a cabo “La misión” que el Señor encomienda a su Pueblo, a todos nosotros y a toda la humanidad.

Una misión que no nace de nosotros mismos, uno no es profeta porque quiera o porque le gusta, de la misma manera que nadie debe ser una persona consagrada si no es por una invitación clara del Padre. Por eso debemos purificar nuestra intención en la misión, debemos poner por delante la voluntad de Dios por la nuestra propia, y hacer en consecuencia lo que tenemos que hacer, aunque en ocasiones nos suponga violentarnos con nosotros mismos, con los demás, con los más cercanos e incluso con la propia familia.

Amós lo repite una y otra vez cuando le dicen que se vaya a otro lugar a adivinar y profetizar, que respetan lo que hace pero que les deje tranquilos, pero Amós reafirma la misión y sigue diciendo lo que tiene que hacer, guste o no guste.

Nosotros hemos sido elegidos por Cristo antes de que todo existiera, estamos llamados a ser santos e irreprochables por el amor de Dios, ¿vamos a renunciar a esa dicha? ¿Vamos a dejarnos arrastrar por el mundo renunciando a nuestra vocación y nuestra llamada a la santidad?

Pues, pongámonos en camino, llevemos a todos los hombres el mensaje de la salvación, no tengamos miedo al rechazo, al insulto, a la calumnia o a la persecución, ¿hay algo más grandioso que perder la vida por los demás y por el Señor? El que pierde la vida la gana, y el que busca encuentra.

Sigamos adelante, confiemos en la divina providencia, y donde no os reciban sacudir el polvo de los pies, que la paz rechazada volverá con más fuerza sobre vosotros.


Javier Abad Chismol

sábado, 4 de julio de 2015

PRESUMIR EN LA DEBILIDAD

ES UN PUEBLO REBELDE



El profeta Ezequiel es  un enviado a proclamar la voluntad de Dios, y lo tiene que hacer en un ambiente hostil y difícil, la gente no quiere escuchar la voz de Dios y menos la denuncia de sus actos. El hombre aunque peque no quiere reconocer su pecado, por eso es fundamental la humildad y la llamada a la conversión.

Ezequiel viene a decir a pueblo que han pervertido la fe y la creencia, algo que también  ocurre en nuestros días, nos fabricamos un dios que no es Dios, pero que se acomoda a nuestro estilo de vida. La voz de Dios clama al Pueblo por medio del profeta, escuchemos la voz de Dios, no rechacemos a los enviados, que son los que nos llaman de una manera continua a la renovación de nuestra fe y la actualización de nuestra relación con Dios.

El Señor ha puesto nuestra debilidad como bandera, por eso san Pablo presume de ellas, porque que son como un aguijón de Satanás, que no me dejan llegar hasta Dios, pero precisamente ese aguijón me lleva a la salvación y a reconocer quien es el Señor de todo y que nosotros somos pobres siervos suyos que hacemos lo que tenemos que hacer con nuestra torpeza y debilidad.

El Pueblo de Israel se niega a escuchar a Jesús, lo desprecia, dicen; ¿Qué se habrá creído este? Este no es nadie, es un farsante, un embaucador. Cuando el profeta habla, al igual que Ezequiel, el pueblo rebelde lo quiere eliminar, no creen en Dios, creen en su dios, el fabricado por ellos, aquel que acalla conciencias, pero nos son más que “baales” de su ego, de su soberbia, es la manipulación y la perversión de la divinidad.
Que el Señor nos ayude a ser dóciles a su voluntad, a pesar del aguijón del demonio y de la persecución, y abrazar al Señor es abrazar la cruz.


Javier Abad Chismol

viernes, 17 de octubre de 2014

DAR A DIOS LO QUE LE CORRESPONDE

Reflexión Semanal
DAR A DIOS LO QUE ES DIOS


El ser humano se empeña una y otra vez en buscar a dioses a su medida, como si el único y verdadero Dios no fuera bastante. Es un acto de soberbia en el que podemos caer todos, un acto que nos puede llevar a nuestra propia aniquilación. Porque no aceptamos a Dios, porque queremos otra cosa, porque nos creemos mejor que Él, y de esta manera nos empeñamos en decirle a Dios como debe comportarse, como deben ser las cosas y por lo tanto nos autoproclamamos dios al querer suplantarle o fabricar otro que se adapte a lo que me conviene.
Hoy recibimos ese mandato de la misión del anuncio de poder llevar un mensaje distinto a todos los hombres un mensaje de plenitud, de salvación y de trascendencia.
San Pablo nos propone como gran virtud la perseverancia, el continuar adelante en la misión a pesar de las dificultades y de los problemas, es hora de saber afrontar la existencia con el don de la fe y de la esperanza. Se nos puede llenar la boca de testimonio de Cristo, de amor, pero ante la dificultad surge nuestras dudas, ¿si soy bueno, porque las cosas no siempre me salen bien o como yo quiero? La fe no es una carta u hoja de ruta que nos deja al margen de la condición humana. De ahí surgen aquellos enfados, de no sentirnos apremiados por nuestra fidelidad. El Señor nos habla de vencer las dificultades, de seguir adelante, de llegar a la meta que en ocasiones puede ser el martirio.
Y por eso nos lleva a vivir en este mundo rompiendo la esclavitud que nos ata a este mundo. Los judíos tientan a Jesús, le enseñan una moneda del Cesar y le preguntan si es lícito pagar los impuestos. Él no contesta lo que ellos quieren escuchar que no hay que pagar para decir que es un rebelde y así poder condenarlo. Jesús nos invita a no caer en la trampa del mundo, y se nos recuerda algo fundamental para el cristiano, y es que hay que obedecer antes a Dios que a los hombres.

Javier Abad Chismol




sábado, 15 de febrero de 2014

LA LIBERTAD DE ELEGIR

LA LIBERTAD DEL HOMBRE, ES PODER ELEGIR



El señor nos ama y por lo tanto nos ha dejado completamente libres, con la posibilidad de estar cerca o lejos de Él. Nos dice uno de los libros de la sabiduría, que ha puesto fuego y a agua a nuestro alcance, el bien y el mal, la fe o la incredulidad, el amor o el egoísmo, ¿Cuál es nuestra opción? ¿En donde reposa la libertad?
Unos piensan que la libertad es acabar con Dios, con preceptos, con normas y con religiones, se saltan al verdadero Señor para sobrepasarlo, para quedarse tan solo en lo errores humanos, en los defectos de las religiones y con esa excusa ya no quieren saber nada de Dios, es la opción a renegar de ser hijo de Dios, y convertirse así en juez de la mi historia y de la humanidad, un mundo si Dios, es un mundo libre.
Es bueno tener temor de Dios para no caer en la ignorancia del aniquilamiento de Dios, el que teme cuida su vida, su moral, el que no teme se considera hasta dueño de su conciencia, juez de lo bueno y de lo malo, legisla sin escrúpulos porque la norma moral es el mismo y su pensamiento.
Somos privilegiados por la fe, porque aquello que los sabios de este mundo no ven, aquello que no sienten, se nos ha sido revelado en nuestro Señor Jesucristo, ¡qué gran regalo es la Fe! El Señor nos ama porque nos ha mostrado el tesoro escondido a los hombres incrédulos. Privilegiados no por ser mejores, sino por abrirnos al misterio de la fe y del amor de Dios, es regalo y compromiso, y lo que es más importante portadores de la fe a todos los hombres, para que vean, para que oigan, para que caminen y se abracen a la verdad.
Pero no caigamos en el extremo de abolir la Ley de Dios con una especie de buen ismo basado en un amor abstracto, cumplir la Ley es vital para no perder en norte de lo que es bueno y de lo que es malo, y eso no entra en contradicción para nada con el amor de Dios. Abrazo y amor en corrección que nos lleva a ser cada día mejores, y no por nuestros méritos, sino por la gracia de Dios.

Javier Abad Chismol




sábado, 30 de noviembre de 2013

DESPERTAD DEL SUEÑO






¡DESPERTAD DEL SUEÑO!


Isaías nos enseña cual es el camino que nos conduce al Señor, que nos lleva al encuentro gozoso con un Dios que es Padre y que es amor. Él reunirá a todos los pueblos de la tierra, nos llevará a la paz, a la verdadera paz que nos conduce a la libertad auténtica, aquella que hace que el ser humano y la humanidad entera rompa sus cadenas.

Hoy vamos alegres a la casa del Señor, hoy vemos como la luz de la venida del Señor empieza a alumbrar los corazones, las casas, los pueblos, hoy comenzamos la preparación de la Navidad y por eso estamos alegres.

Despertemos del sueño, de nuestra ausencia de esperanza, porque llegan días de gloria y de liberación. Despojémonos de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz.

Hoy se nos llama a la dignidad del que vive a pleno día, que no tiene una vida oculta llena de pecado y oscuridad, hoy abrimos nuestros corazones para que la luz del Señor ilumine nuestras vidas y sirva de esperanza a la humanidad entera, nada de pecado y perversión, seamos coherentes con el regalo que el Señor nos ha dado que es la fe que se transforma en obras.

Por la maldad creciente se enfriará el amor de la mayoría, no consintamos que el pecado, la corrupción, la doble moral, nos aleje del amor de Dios, portémonos con la dignidad que corresponde a la llamada de ser seguidores de Jesucristo.

No se trata de una amenaza, es un toque de atención por parte del Señor, como Padre bueno que quiere lo mejor para sus hijos, que quiere que todos se salven y entren por la puerta de salvación. El descuido, el abandono, la dejadez, nos podría llevar a nuestra destrucción, por eso despertad del sueño y levantad la cabeza.

Javier Abad Chismol